“Para ti es mi música, Señorâ€


El canto es una expresión de gratitud. Una acción de gracias con belleza, es una especie de obsequio. Si amor saca amor, la belleza del amor engendra la belleza de la gratitud.
María canta la grandeza de Dios, que mira con bondad la pequeñez del hombre y viene a compartirla para llevarnos a la libertad.

Cultivemos la capacidad simbólica, identificándose con la guitarra, y de la capacidad de afinarla según la nota de Cristo.